Con sus gestos más sensibles a flor de piel, Alelí Cheval desembarcó de lleno en el mundo de la música y a fuerza de un personal estilo se ha ido ganando un lugar dentro de los artistas más vitales del mundo indie de la canción.

Marcada por la herencia musical que legó de sus padres, la cantautora porteña comenzó a dibujar sus primeros pasos en la canción de autor con marcadas influencias de la música popular brasilera, el rock y el folclore, llegando a grabar su primer EP en el año 2010 de la mano de Cay Gutierrez, arreglador y director de la banda de Fabiana Cantilo.

Colmada de letras minimalistas que salen al cruce en forma de oscuros susurros, la cancionista se encuentra a punto de grabar un nuevo trabajo discográfico en donde se aferra a sus sentimientos más internos para encontrar, al fin, el cauce que los haga fluir.

Estas trabajando en un nuevo disco, ¿Cuáles son las novedades que va a traer el álbum con respecto al primer EP?

Alelí Cheval (Ph Andrés Gambini)

Alelí Cheval (Ph Andrés Gambini)

El primer disco que voy a grabar se va a llamar “Juego en solitario” (que así se llama uno de los temas). Jugando con el título del disco son todos temas grabados a guitarra y voz, y a piano y voz. Sola. Jugando con distintas afinaciones que mezclan el rock alternativo con aires del folclore y del MPB. Canciones muy tristes y alguna que otra alegre. Sensibles.

 Si bien se te enmarca dentro del indie rock, ¿Con que otros géneros te sentís identificada?

Como decía recién, con el folclore y el MPB. Es lo que escuchaba cuando era chiquita antes de incursionar en el rock. Mi madre es brasilera y aprendí primero el idioma portugués que el español. Por mi padre argentino me nutrí del folclore y el tango.

Muchas de tus canciones generan climas bastantes oscuros. En tu caso, ¿Cuáles son los sentimientos que prevalecen al momento de componer?

El desamor en sus distintas ramificaciones. El desamor en una pareja. El desamor en los problemas de familia. El desamor de la sociedad. El desamor entre amigos. La falta de amor en el mundo. De eso se tratan la mayoría de mis canciones, aunque cuando me sale una canción de amor y paz le gana por sobre todo a todas las demás.

Formas parte de una nueva generación de cantautores del Río de la Plata, ¿A que le atribuís el resurgimiento de la canción?

Hago canciones desde que nací prácticamente, por una necesidad de descargar todo lo que me iba pasando en la vida. Si hay un movimiento debe ser porque todos tenemos cosas que gritar. Si todos se callan algún día yo voy a seguir componiendo igual porque es una necesidad vital para mí. Sin las canciones mi vida no tiene sentido.

Alelí Cheval (Ph Andrés Gambini)

Alelí Cheval (Ph Andrés Gambini)

Has ido subiendo tus demos a la red, ¿Cuánto crees que cambió el panorama para los artistas independientes el feedback que permite internet?

El ambiente indie y la gran ayuda de internet para promocionarse. El no tener que depender de una discográfica te da la libertad de componer cosas que son “raras” para el mercado  e internet es el cable que conecta estas bandas independientes con el público que tiene sed de cosas nuevas, de cosas más reales. Con internet tenés la posibilidad de que una persona del otro lado del mundo te escuche y de la misma manera vos tenés la posibilidad de escuchar material de todos lados.

Está terminando un año donde tocaste bastante en vivo, ¿Cuál viene siendo el balance y a que apuntas en el 2013?

En 2012 me sorprendió bastante. No fue como lo esperaba, pero fue distinto. Este año compuse los mejores temas de mi vida desde que compongo, en el sentido musical (me siento muy identificada con lo nuevo) y en el sentido emocional. Cosas muy fuertes me pasaron y eso lo intenté volcar en mis temas nuevos.

Para el año que viene espero tener listo mi álbum “Juego en solitario”, estar ya produciendo lo que va a ser el segundo disco con banda (Francisco Sarmiento- bajo, Alan Juli- guitarra y Mariano Bonadio- batería) y un EP producido por una gran amiga y compositora, Valeria Cini. También armé un dúo con una gran amiga, Luz Natal, que toca viola y piano, y yo guitarra y piano. Depende el tema. Así que dándole a todo esto y feliz de la vida.

Por Lucas Benjamin