Este invernadero solar pasivo fue construido en el año 1990, basado en investigaciones realizadas ya en el año 1973 en la Universidad de Laval (Quebec) para reducir las grandes pérdidas de calor de los invernaderos convencionales. Investigadores de la Patagonia argentina se han dedicado a mejorar y poner en práctica varios prototipos, logrando reducir sustancialmente estas pérdidas con una pared opaca y aislada orientada hacia el sur en el caso de la Patagonia (Hemisferio sur).

Todo invernadero hace su función con energía solar, pero éste al ser pasivo almacena el exceso de calor diurno en una masa térmica construida con piedras, ubicada en el lado sur en el caso de la Patagonia y devuelve el calor durante la noche sin ayuda eléctrica, como por ejemplo un ventilador.

La pared de piedra puede ser sustituida por otros materiales, preferentemente agua almacenada en tanques u otros recipientes. Para ver planos y detalles descarga el PDF del proyecto.