Devota de los ritmos latinos y el jazz, Olga Román, lejos de encerrar su música en las paredes cómodas de lo ya conocido, agranda en cada paso su horizonte creativo y asume continuamente nuevos desafíos que le permiten ser considerada como una de las artistas más importantes de la escena española.

Recordada por sus largos años al lado del mismísimo Joaquín Sabina, la cantora supo encontrar su propio camino y con cuatro minuciosos discos ha ido moldeando un estilo personal y natural, matices que le han dado la posibilidad de enriquecer de gran manera toda su ya larga carrera como solista.

La madrileña, quien estará presentándose junto a toda su banda el próximo 17 de agosto en Menorca, viene de publicar su último trabajo titulado “De agua y laurel”, álbum donde se familiariza con el formidable repertorio del compositor salteño Gustavo “Cuchi” Leguizamón y recrea, con fina elegancia, las principales obras del mítico músico argentino.

De agua y laurel

El último trabajo de estudio de Olga Román se refiere íntegramente al folclore argentino y particularmente resume de manera brillante la grandiosa obra del “Cuchi” Leguizamón, emblema de la música popular: “El folclore argentino forma parte de mi bagaje musical desde que escuché por primera vez a Mercedes Sosa cuando tenía 12 o 13 años. Luego descubrí al Dúo Salteño y se abrió una puerta más a esta música maravillosa. Todavía no sabía quién era el Cuchi Leguizamón hasta que un día escuché a Liliana Herrero cantar “Zamba para la viuda” y eso me llevó a tirar del hilo para averiguar quién era el compositor y ahí me enamoré de su obra. Las canciones del Cuchi son bellísimas, con melodías preciosas e imposibles, a veces complejas, pero siempre con una musicalidad y un riesgo que me atraparon. Es un compositor que tiene sus raíces en el folclore y un vuelo muy particular y muy vanguardista en sus armonías y melodías”.

Olga Román (Ph María Roldan)

Olga Román (Ph María Roldan)

Los discos como espejos

A más de diez años de “Vueltas y Vueltas”, el primero de sus cuatro discos, la cantante madrileña  entiende a cada uno ellos como los vehículos para entender y expresar su existencia, una especie de espejos donde el artista se encuentra consigo mismo y se reconoce: “Cada disco es un reflejo de mi momento personal. “Vueltas y vueltas” es un disco con canciones mías, letra y música, y fue mi salida al mundo por decirlo de alguna manera, mi salto al vacío. Empezar a componer, que era una asignatura pendiente, y sentirme orgullosa de lo que componía me dio mucha confianza. Eso cambió mi vida en todos los sentidos. Luego llegaron “Olga Román 2” y “Seguir caminando”, y cada uno de ellos refleja el momento que yo estaba viviendo. En esos dos discos empecé a colaborar con Juan Uría y eso también varió mi manera de abordar la composición”.

Los ritmos latinos

A lo largo de toda su obra, la cantautora ha mostrado naturales reminiscencias a la música latina y por sobre todo a la brasileña, una de sus principales raíces a nivel artístico: “De la música brasileña me atraparon los ritmos, las melodías, las armonía, todo. Luego llegó la música latina y me pasó lo mismo. Es música que “entiendo”, que me mueve, y entre medias siempre ha estado el folclore latinoamericano y, sobre todo, el argentino, con el que también me siento absolutamente identificada. Es la música que siento, que me emociona y que entiendo”.

Las enseñanzas de Joaquín

Luego de desempeñarse como segunda voz de Sabina durante trece años, la madrileña no oculta el recuerdo de aquellos tiempos y por sobre todo destaca la particular manera de narrar historias que lleva consigo el “flaco de Úbeda“: “No sé si tengo algo de influencia de Joaquín en mi música, supongo que algo habrá después de tantos años con él. Quizás, lo que más he querido aprender, y es algo por lo que sigo esforzándome, es aprender a decir las letras, contar las historias como las cuenta y las dice Joaquín. Eso es algo que deberíamos hacer todos los cantantes: contar más que cantar”.

Colaboradora incansable

“Colaborar con otros artistas es siempre muy enriquecedor y es una faceta que siempre he disfrutado mucho. Cantar con otros cantantes para mí es una aventura preciosa. Tienes que meterte bajo su piel y sentir como ellos, frasear como ellos, respirar con ellos y para eso hay que dejarse llevar, soltar las riendas. Yo lo disfruto mucho”, contó la artista quien ha colaborado con músicos de la talla de Jorge Drexler, Ismael Serrano o Pedro Guerra.

Cine y música

Olga Román (Ph Jerónimo Álvaez)

Olga Román (Ph Jerónimo Álvaez)

No sólo la música corre por las venas de la cantante madrileña sino que también se declara una apasionada por el buen cine y el recurso de las imágenes como medio de expresión. En ese camino, la artista ha integrado diferentes bandas sonoras de películas como “El cielo abierto” o “El amor perjudica seriamente la salud”: “La música y la imagen se realzan mutuamente si la combinación es la apropiada. La primera vez que me escuché “en una pantalla grande” me pareció maravilloso, un tremendo subidón. Componer canciones para una película o un corto es fantástico, ya que partes de una historia y un estilo que generalmente te piden y compones partiendo desde otro lugar y te encuentras con cosas nuevas y yo me siento muy libre al hacer esto. Al no ser algo para ti, para tu repertorio, puedes explorar terrenos que habitualmente no exploras, al menos, esto me pasa a mí. He hecho cosas muy diferentes para cine: desde canciones muy pop-pop en inglés hasta un fado en portugués”.

Canciones en tiempo de crisis

España atraviesa una de las peores crisis de su historia, sin embargo, la música continúa siendo el lugar donde muchas personas se encuentran y hallan una especie de salvoconducto que permite mantener la energía en medio de tanto hastío, reflexión que la artista avala y engrandece con sus canciones: “Yo sigo dando pedales, sigo caminando con mucha ilusión. La música es algo que todos necesitamos en mayor o menor medida y, lamentablemente, no todo el mundo es consciente del poder de la música, de todas las emociones que nos provoca, de que puede hacernos mejores personas”.

Lo que vendrá

“Tengo alguna canción nueva pero no estoy en período de encierro y composición. Estoy haciendo algunos conciertos pero muy pronto me encerraré y dedicaré un horario muy concreto cada día a componer. Sólo sé hacerlo de esta manera. A veces surgen canciones inesperadamente pero, por lo general, hay períodos en mi vida en los que necesito ponerme a componer y, para ello, necesito tener un lugar donde estar sola, encerrada y con el mismo horario todos los días. Mi inspiración suele estar en pequeñas historias cotidianas y para ello he contado en estos últimos años con Juan Uría en las letras, y, musicalmente, trato de recurrir más y más a la sencillez y busco siempre algo nuevo para no repetirme. Es un proceso que disfruto mucho cuando llega”, adelantó la cantante española acerca de sus nuevas creaciones y sus momentos más vitales de creatividad.

Por Lucas Benjamin

Escucha “De agua y laurel”