Canciones ambulantes, ritmos regionales y el perfume de la Madre Tierra, son sólo algunas de las tantas palabras que podrían utilizarse para intentar describir el camino artístico desandado por Perotá Chingó, un grupo argentino que pisa fuerte en esa patria grande llamada Latinoamérica.

Popular desde su estrecho vínculo con el público, Julia Ortiz y Dolores Aguirre empezaron su aventura durante el verano del 2011 en el inspirador Cabo Polonio y desde aquel lugar comenzaron a florecer de la mano de ese primer retoño que representó la difusión en las redes del video de “Ríe Chinito”, un magnífico registro capturado por Ezequiel “Pocho” Álvarez y Martín Donozo.

Apenas un par de meses después de aquellos atardeceres en la costa de Rocha, el dúo inicial abrió sus puertas al percusionista brasileño Martín Dacosta y al guitarrista uruguayo Diego Cotelo, y juntos emprendieron una larga gira que los llevó por gran parte del territorio argentino y diferentes ciudades de Sudamérica.

A partir de allí y con el espíritu viajero como principal combustible, los Perotá desarrollaron un extenso periplo plagado de intercambios musicales y culturales durante el cual lograron grabar “El viajecito”,  un compilado de canciones que resume los primeros repertorios de la formación.

Luego de varios meses descubriendo caminos y lugares, el grupo realizó una merecida pausa y ahora se encuentra a la espera del lanzamiento de su primer trabajo de estudio que entrará en circulación a finales de noviembre y que consta de once temas más un track escondido que reflejan la mixtura y la heterogeneidad de sus raíces artísticas.

Sin mayores prisas y con un ancho abanico de ritmos que van desde la zamba hasta el candombe, pasando por la música popular brasilera y hasta por el joropo venezolano, Perotá Chingó se ha convertido en una referencia musical necesaria a nivel latinoamericano caracterizada, entre otros aspectos, por un regreso a la forma más espontánea de la canción, donde prevalece con fuerza lo acústico y lo minimalista en el marco de una conexión horizontal con el público que no hace más que crear la sensación, casi continua, de una intimidad en ascenso.

Un largo recorrido

Perotá Chingó (PH Pochography)

Perotá Chingó (PH Pochography)

Tras aquel verano inaugural en Cabo Polonio, los Perotá recorrieron gran parte de América Latina difundiendo sus canciones e incorporando diversos matices propios de la cultura de cada lugar. A semanas del lanzamiento de su nuevo disco, el grupo analiza el valor de todo el camino previo: “Para ser sinceros creemos que es un lugar más entre muchísimos. Las cosas pasan muy rápido en esta banda y desde que grabamos ese disco hasta ahora que lo vamos a editar ya cambiamos mucho. Lo que sí podemos decir es que durante la grabación y al ir escuchándolo después, nos hemos ido dando cuenta que nos acercamos más aún a lo que consideramos que es nuestra identidad. Nuestro propósito era retratar lo que había sido la banda hasta ese momento. La elaboración de ese retrato y el resultado, nos hizo darnos cuenta de cosas que queríamos seguir siendo y de cosas que no. Pensándolo así, fue un momento bastante importante”.

Lo propio

Posando apenas la lupa sobre la variada obra de los Perotá Chingó, rápidamente quedará al descubierto un sincero respeto por la naturaleza junto a una profunda admiración por la música popular latinoamericana, matices que ponen de mafiniesto y exponen las raíces y convicciones más esenciales de la banda:Las dos cosas son parte de nuestra identidad. Es curioso, todos somos de la ciudad pero de espíritu muy viajero. Antes de empezar los viajes con Perotá cada uno ya había recorrido bastante por su lado. Esto significa distintos lugares, paisajes y por supuesto músicas.  Cada viaje nos presenta nuevas geografías y estilos que hemos ido incorporando desde un lugar afectivo. Las canciones que más rápido se incorporan al repertorio son las que vienen de la mano de alguna experiencia, algún lugar, algún encuentro nuevo. Cada gira nos deja algunas canciones nuevas en el corazón”.

Mixtura de géneros

“Creemos que lo que está más presente en nuestra música son las cosas de la región: la canción porteña como Luis Alberto Spinetta por nombrar solamente a uno; la música folclórica del interior de Argentina como el canto con caja chayera, la chacarera y la zamba; Uruguay con su candombe y la marcha camión; la canción chilena, especialmente con Violeta Parra y Brasil con sus sambas y choros. Del mismo modo aparecen en menor proporción cosas de Venezuela como Simón Díaz; México y Chavela Vargas.  Además tenemos gestos de reggae, sensibilidad pop, y como todos somos ex adolescentes rockeros, algo de eso debe filtrarse también. Los abarcamos desde la referencia, no somos especialistas ni grandes conocedores de ningún estilo en particular sino que tomamos elementos de aquí y allá para hacer algo propio. En eso si somos bien de ciudad”, cuentan acerca de su ADN musical, tan original como indescifrable y que es, sin duda, uno de los rasgos más distintivos del grupo.

Ríe Chinito

Todo, al menos en apariencia, era normal y sin grandes sobresaltos en las vidas de Dolo y Maju hasta que aquella inmortalización de Ríe Chinito en un cálido atardecer de Cabo Polonio hizo lo suyo y les brindó la posibilidad de dar a conocer su música en todo el mundo: “Lo que sucedió con ese video fue un regalo gigante, un disparador cuyas repercusiones se continúan hasta ahora mismo. Es maravilloso, nos agarró a todos y nos metió de lleno en este mundo de la música que está repleto de alegrías. También nos hizo aprender a movernos con cuidado, a estar muy atentos, a cuando aceptar los códigos y cuando buscar alternativas. Es un aprendizaje constante”.

El público

Perotá Chingó (PH Pochography)

Perotá Chingó (PH Pochography)

Los conciertos de los Perotá, ya sean en el patio de una casa de un pequeño pueblo o en el teatro de una gran ciudad, suelen estar marcados por un espontáneo flujo de energías que suben y bajan continuamente del escenario donde el público participa de manera activa, produciéndose un constante intercambio de emociones:Lo que sucede en los conciertos no es algo muy fácil de bajar a palabras, de racionalizar, porque idealmente cuando tocas, tratas de estar con la mente en el presente. Por ahí es después que uno se da cuenta de la intensidad de lo que acaba de pasar. Intensidad, eso seguro. Dependiendo de cómo llegue uno al escenario, a veces te da, a veces te quita, a veces ambas. Cambia mucho cada día e inclusive entre nosotros. Es muy normal que alguno termine el recital muy cansado y otro lleno de energía. O que uno lo haya pasado incómodo y otro lo haya encontrado muy placentero. Ni que hablar de cómo nos recibe el público. Lo que hemos ido observando es que los recitales son experiencias enormemente subjetivas, entonces cada recital se multiplica por la cantidad de personas presentes en la sala, son muchas situaciones sucediendo al mismo tiempo. Una de las primeras cosas que fuimos aprendiendo es que durante las giras tenemos que estar en buen estado, bien dormidos, bien comidos, bien entre nosotros, para poder recibir toda esa energía y generar algo con ella, y no que nos pase por encima”.

La autogestión

“Creemos que lo más importante de ser independiente es ser dueños de nuestras acciones, nuestro tiempo, nuestras decisiones artísticas. Nuestras agendas y horarios responden solamente a nosotros y eso es un placer. También es mucho trabajo, pero vale la pena. También la sensación de ser un músico consciente, consciente de su dimensión económica, legal. Depender lo menos posible de terceros para que todo eso ande bien”, expresan en relación a su independencia artística.

Nuevo disco

Luego de “El viajecito”, álbum de edición limitada grabado en Chile, el grupo aguarda para finales de noviembre la llegada de su nuevo LP,  trabajo que contó entre otros con la participación del talentoso cancionista Ezequiel Borra e integrantes de la agrupación El Choque Urbano: “El disco fue grabado a principios del año en las afueras de Buenos Aires durante una semana en Mawi Road, el estudio de Feco Escofet mientras que Ezequiel Borra estuvo ayudando desde la producción. La selección de temas fue un equilibrio entre nuestros “clásicos” y cosas más nuevas que habíamos ido incorporando. Como invitados están Santi Ablin y Mariano Domínguez del Choque Urbano, Migue Villaveirán con Pandeiro en Alma nao tem cor y Nico Quiroga, cantautor bonaerense autor del tema Seres Extraños”.

El Viejo Continente

La banda argentina no sólo se encuentra por estos momentos a la espera del lanzamiento su último trabajo discográfico, sino que también está abocada junto con el sello independiente Petit Indie en la organización de una gira europea para el próximo año que los llevará seguramente a descubrir nuevos puntos de encuentro entre su obra y la música del Viejo Continente: “Consideramos que todo en realidad nos conecta con lo europeo. Cada uno tiene sus inquietudes personales con cada país, sean culturales, deportivas, o gastronómicas. Algunos ya anduvieron por ahí y en cuanto a expectativas tenemos la noción de que hay gente allá que nos escucha porque nos escriben. Nada más que eso. En relación a la banda y el fenómeno, tratamos de llegar a los lugares nuevos bastante vacíos de expectativas para poder disfrutar cualquier cosa que se dé. Hace poco fuimos de Chile, donde ya hemos ido varias veces y tocamos en lugares grandes, a Brasil donde no habíamos ido nunca y fue tremendo volver a tocar en lugares pequeños y tener la sensación de tener que ganarse al público. Volviendo a Europa, creemos que el punto de conexión básico es que somos todos hijos de inmigrantes españoles, italianos, irlandeses, así que nuestros genes y parte de nuestra cultura viene de allá. El folclore latinoamericano en general es una mixtura entre elementos indígenas nativos, africanos y europeos, o lo que se llama criollo, es decir, las generaciones hijas de europeos que crecieron aquí y se mezclaron. También escuchamos mucha música de allá, así que la conexión está por todos lados”.

Por Lucas Benjamin

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