Obra del arquitecto finlandés Marco CasagrandeCicada fue concebida por sus visitantes como una “cúpula de acupuntura urbana”. Se trata de una estructura de bambú decorada con vainas del mismo material y  fue construida íntegramente a mano in situ. Es una representación del pasado, como se veía hasta 1950 cuando la industrialización de Taiwán comienza a experimentar un desarrollo que hasta hoy impacta.

Taiwán tiene una población de 23 millones de habitantes y un área de 36.260 kilómetros cuadrados, menos de la mitad de los 9,6 millones de kilómetros cuadrados de tierra en China. La estrecha proximidad física entre las compañías y establecimientos comerciales de Taiwán, ha derivado en la creación de núcleos industriales que ofrecen importantes ventajas impositivas, haciendo de Taipei una excelente tienda en la que se suministra de todo.

Casagrande se mueven libremente en la arquitectura, el urbanismo, el medio ambiente y la ciencia, pasando por el arte ambiental y el circense para crear lo que él mismo denomina como «la comedia de la arquitectura», una visión amplia del entorno humano integrado en la conciencia ambiental. «No hay otra realidad que la naturaleza». Marco dice ver a los arquitectos como «los chamanes del diseño, de la interpretación más grande que la naturaleza nos comparte y transmite».

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