Con todo su ingenio puesto al servicio de la creatividad, el argentino Matías Flocco combina sus destrezas de carpintería con sugestivas habilidades en materia de diseño, matices que definen su esencia hacedora y convierten cada una de sus creaciones en originales piezas que escapan a la fabricación en serie y a los procesos tradicionales de construcción en madera.

Apoyado en el trabajo artesanal, aprendió el oficio de carpintero en forma autodidacta durante su adolescencia, etapa en la cual fue moldeando un intuitivo perfil que persigue, entre otros aspectos fundamentales, la innovación creativa y el fomento de la sustentabilidad ambiental como semblantes indispensables de los procesos de producción.

En ese contexto, Matías fue adentrándose de manera natural en el quehacer del carpintero y se volcó de lleno a la creación de diversas piezas en madera, siendo uno de sus proyectos más destacados la fabricación de bicicletas con maderas recicladas. Los novedosos rodados están compuestos por un elegante cuadro de Pinotea con un moderno dispositivo de iluminación LED integrado, finas incrustaciones realizadas en Palo Santo y Ébano de Madagascar y guardabarros de madera multilaminada, además de un singular manubrio de Quebracho en algunos modelos.

De esa forma y evitando todo tipo de repetición en su tarea diaria, Flocco alimenta su inventiva desde la tranquilidad de su taller, dejándose llevar por el infinito universo de oportunidades que ofrece el trabajo con madera y realzando, con cada creación, el valor agregado de sus diseños.

Aprendizaje

Dueño de un genuino espíritu creativo y sumamente permeable a cada uno de sus sentidos, Matías fue adquiriendo el oficio de carpintero en forma libre y autodidacta, sin demasiadas reglas ni lineamientos, más que su propia intuición: “Lo más importante fue sin duda el acercamiento al conocimiento de forma totalmente instintiva. Al no tener maestros ni formar parte de ninguna academia de oficios, la búsqueda se torna totalmente personal. Cuando recién arrancás casi que no hay reglas, de a poco vas encontrando las tuyas. Es un proceso de total libertad”.

Matías Flocco

Matías Flocco (FB Salvador Muebles)

El valor de lo artesanal

Atento a la originalidad de cada uno de sus proyectos, el artista porteño preserva minuciosamente la matriz artesanal de sus piezas e impregna en la genética de sus creaciones los distintos matices producidos por el despliegue de técnicas manuales: “El trabajo artesanal nace del contacto, no solo de las manos con el material sino que también parte del espíritu, un espíritu de búsqueda y deseos. Trabajar con la madera es inigualable, al ser un material orgánico, cada pieza es distinta. Su aroma, su textura y color nos hace sentir que estamos en contacto con materia viva”.

Diseño

De manera natural y sin ningún tipo de restricciones, Flocco conjuga en sus diversos trabajos sus habilidades de carpintería con destrezas del ámbito del diseño, rasgos que marcan la composición final de sus piezas y ponen de manifiesto toda su inventiva: “Si bien mis técnicas son en su mayoría de carpintería, no podría estar sujeto a armar sillas y mesas de por vida. El diseño me da la posibilidad de ser también un inventor, lo cual hace más divertido el juego. La mayoría de los diseños que realizo son siempre a partir de materiales reciclados, maderas que recupero de la calle o mismo de alguna demolición de casas antiguas. Son estas piezas las que me guían en el proceso, siempre tratando de conservar algunas marcas del pasado. Mis diseños nacen con un dibujo en donde solo se observa el alto, el largo y el ancho de la pieza, el resto surge en el proceso de construcción. Después de tanta práctica muchas cosas se acomodan solas, casi por arte de magia, en realidad es la magia del reciclaje”.

Hábitos responsables

Pendiente del cuidado del medio ambiente, el joven creativo no realiza ningún tipo de compra de madera sino que desarrolla sus proyectos a partir de piezas que va recolectando regularmente de la calle o diversos sitios en desuso, hecho que indudablemente expresa un auténtico y necesario compromiso con los procesos de producción sustentables: “Estamos en una época crítica. La tala indiscriminada de árboles es uno de los factores que más golpean a nuestro planeta. Eso lo sabemos pero aún son pocos los cambios que hemos incorporado a nuestra vida. Adoptar procesos de producción amigables con el medio ambiente es crucial en esta lucha. De todas formas, hay que tener cuidado con las empresas que usan esta misma bandera para promocionar sus productos, algunas solo pintan de verde el logo de su marca. La ecología no son tres paneles solares en un rascacielos, el cambio debe ser radical”.

Bicicleta de Madera

Bicicleta de Madera (FB Salvador Muebles)

Bicicletas

Más allá de la diversidad y amplitud de sus creaciones, la figura de Matías Flocco tomó una mayor notoriedad producto del desarrollo de un original proyecto basado en la construcción de bicicletas con maderas recicladas, un innovador trabajo que realza la expresión artesanal y que aporta, de manera considerable, al fomento de la bicicleta como el principal medio de transporte ecológico: “Desde muy pequeño fui ciclista y también en mi adolescencia desarrollé el oficio de reciclador, fue por decantación. Un amigo de la Fabricicleta —un taller de ciclomecánica popular— me alentó para que construya mi propia bicicleta de madera. Ahí nació, siempre a partir de materiales reciclados. En este caso, uso maderas de pisos de casas antiguas, Pinotea, que deben tener alrededor de 80 años y son maderas estables gracias al paso del tiempo. A medida que el proyecto se fue desarrollando, hice mejoras en el cuadro y en los componentes de la bicicleta. Es un proceso interminable y totalmente satisfactorio”.

Originalidad

Preservando en todo momento la originalidad de sus proyectos y claramente en contra de la producción en serie, el argentino rechaza la estandarización de su trabajo diario y desaprueba cualquier señal o atisbo que indique algún grado de automatismo en el desarrollo del oficio: “En el caso de las bicicletas el diseño es siempre simétrico, por lo cual las incrustaciones que hago de un lateral luego tengo que repetirlas del otro. Eso ya me fastidia, la repetición me fastidia. Cada día que entro al taller quiero hacer algo nuevo, la producción seriada destruye completamente ese impulso. No quiero terminar siendo un operario de mis propios diseños. Cada proyecto que se inicia en el taller tiene la misma esencia de mis inicios, esas ansias de transformación”.

Universo infinito

El trabajo con madera suele brindar un sinfín de aventuras para quien decida adentrarse en el mundo de la carpintería. Completamente de acuerdo con esta premisa, el artista deja fluir su creatividad sin ningún tipo de condicionamientos y exterioriza, en cada una de sus piezas, la multiplicidad de alternativas que ofrece su labor: “La madera es muy generosa, puede construirse cualquier cosa con ella. Los límites no existen, todo depende realmente de las ganas y la convicción propia. Ahora bien, el que quiera desarrollar este oficio tiene que solo dedicarse a ello, es muy complicado y lleva mucho tiempo. Yo sólo hace diez años que me dedico a este oficio y recién ahora tengo algunas certezas. Pero no hay que desalentarse, con solo un serrucho y un martillo se puede construir un universo”.

Por Lucas Benjamin