Copenhague, capital del país nórdico de Dinamarca, es una de las ciudades europeas que mayor inversión realiza en el fomento del cuidado del medio ambiente y en el desarrollo de políticas sustentables.

Considerada como uno de los lugares más habitables del Viejo Continente, la metrópoli cuenta con innumerables espacios públicos donde el culto por la sustentabilidad se encuentra a la orden del día. En este caso, nos detendremos en Amager Strandpark, principal espacio de verano de la capital danesa y una de las playas más populares del país.

Con más de 4,6 kilómetros de extensión, el sitio recibe diariamente a miles de turistas, ciclistas, skaters y runners, que disfrutan de la belleza natural del paisaje y contemplan la formidable convivencia entre recursos de diseño, paisajismo, accesibilidad y una más que ejemplar planificación urbana.

Un parque eólico en el medio del mar, contrucciones con madera reciclada, techos verdes y paneles solares como principal fuente de energía, son sólo algunas de las particularidades que pueden encontrarse en Amager Strandpark, sin lugar a dudas, una de las playas más sustentables y ecológicas de toda Europa.

«En Copenhague, el 50 % de los desplazamientos son realizados en bicicleta»