Una de las urbes más icónicas del mundo se levanta en versión miniatura sobre una mesa de vidrio de aproximadamente dos metros de largo. Todos los edificios, casas, galpones, parques y calles de Nueva York se muestran en una maqueta hecha a partir de tecnología 3D, empleando únicamente el plástico como materia prima y el blanco como color principal del montaje.

El autor de la creación, Troy Huang, quiso recrear la ciudad que le diera asilo durante su adolescencia, destacando cada rincón de la Gran Manzana, incluyendo hasta los más pequeños detalles de la cautivadora metrópoli. Lo más especial del proyecto, considerado copia fiel del mapa de la región, se deja ver en la oscuridad cuando las luces fluorescentes presentes en la parte inferior de la maqueta, muestran la deslumbrante inmensidad de la costa este estadounidense.

Luego de tan fabulosa transcripción, el artista se plantea diseñar otras ciudades emblemáticas del mundo como Chicago, Venecia, Roma, Barcelona y Hong Kong.