En una serie fotográfica realizada en el agua, el estadounidense Ed Freeman muestra un hermoso ballet que se va desarrollando en las profundidades, bailando entre la fantasía y lo surrealista.

Las escenas consisten en cuerpos desnudos, con elegantes poses danzantes que perfectamente se contornean por el juego de luces y sombras que aplica el artista. Entre colores, burbujas, reflejos y delicados gestos, van quedando inmortalizadas las figuras flotantes que, en ocasiones, remontan a famosas obras de época.