Buscando soluciones sustentables en beneficio de la sociedad, el grupo Forward Thinking Architecture ha diseñado unas islas flotantes que funcionan como granjas proveedoras de alimento.

Con un diseño futurista y de estética impecable, la estructura permite cultivar grandes cantidades de vegetales de forma eficiente, empleando la energía solar a través de inmensos paneles en el techo, y filtrando el agua sobre la que yacen.

La iniciativa está especialmente pensada para ser construida en zonas de difícil acceso donde el alimento suele ser escaso ya sea por temas geológicos o climáticos. Los creadores sostienen que esta granja puede construirse en cualquier parte del mundo, incluso donde la agricultura no se desarrolla, promoviendo así la globalización alimenticia a través de un mecanismo amigable con la naturaleza.

La huerta flotante, que permite obtener hasta 20 toneladas de vegetales por día, también representa una fuente de trabajo importante, ya que se requieren decenas de personas para manipular el sistema de forma exitosa.