A partir de miles de fragmentos de cerámica, la artista de origen israelí Zemer Peled, levanta impresionantes esculturas abstractas que evocan misteriosas criaturas. Las piezas, que parecen cobrar vida en cada montaje, están cortadas y entrelazadas con estricta precisión, para completar formas y colores que evocan la belleza del mundo natural.

En cada propuesta, Peled pretende mostrar su versión particular de paisajes y naturaleza, empleando la escultura como lenguaje artístico; pero también, busca establecer un diálogo con el espectador, sus recuerdos e identidades.