Las comunidades rurales en Filipinas han decidido cambiar las velas y cualquier otro dispositivo que funciona con baterías por un tipo de lámparas que no solo ayudarán al planeta, sino que son realmente hermosas y económicas, puesto que funcionan con agua salada.

Gracias a este proyecto de iluminación sostenible alternativo desarrollo por el movimiento social Salt, las comunidades de bajos recursos han dado un salto muy grande, pues, es un alivio para cada  uno de ellos poder tener algo de iluminación sin tener que recurrir a costosos dispositivos electrónicos.

¿Cómo funciona? Esta lámpara utiliza una solución en el que se mezclan un vaso de agua con dos cucharadas de sal, puede, incluso, ser agua sacada directamente del mar.

El desarrollo de este invento ha marcado la diferencia, puesto que gracias a él se obtienen ocho horas de luz continuamente, mientras que su electrodo puede durar mínimo un año, dependiendo, claro esta, de cuánta sea la frecuencia del uso del aparato.