Todos sabemos que la producción de maíz y etanol corresponde a una industria mundial, pero, a su vez, esto ha causado que una gran parte de las extensiones de tierra que antes eran usadas para cultivar ciertos alimentos, sean hoy campos donde se elabora combustible.

Según recientes investigaciones, se sabe que las algas comunes puedes ser utilizadas para  transformarlas en combustible. Ellas pueden ser cosechadas cada 5 u 8 días y ser cultivadas en depresiones de un metro.

Para producir combustible se necesita raspar las algas, ponerse a secar y luego extraer de ahí los carbohidratos, los cuales son convertidos en azucares. Acto seguido se llevan a un proceso de fermentación de los azucares que se convierten en ácido butírico, acético y láctico.

Este es considera un nuevo proceso que puede ayudar a reducir la contaminación de las aguas, además de que es muy eficiente y mucho menos costoso. Hay muchas maneras de ayudar al mundo.