Comandado por Masahiko Sato, el colectivo de artistas japonés Euphrates creo una pieza audiovisual basada en los movimientos de una bailarina usando el método de animación denominado rotoscopio.

La técnica rastrea imágenes en movimiento cuadro por cuadro y acompaña a la bailarina en cada uno de sus desplazamientos a través de la habitación, generando una magnífica conjunción entre el dinamismo de la animación y la precisión de cada paso de baile.